LA BRÚJULA MAGNÉTICA DE LAS AVES
Un grupo de diferentes científicos ha sido finalmente capaz de descifrar la razón de la orientación natural de las aves durante sus largos viajes de migración. Especificamente, se debe a un pequeño elemento en su cerebro, una brújula magnética formada de magnetita llamada ' Cluster N' localizada en los centros visuales del animal, que hasta hace nada era un gran enigma para la comunidad científica. Según éste estudio las aves no solo notan el campo magnético, sino que son además capaces de ver su dirección. Se lleva estudiando desde 2004, cuando se demostró que sin el 'Cluster N' las aves eran incapaces de orientarse a través del campo magnético. Si fueran capaces de descubrir cuales son los nervios que reciben éstas señales, sería de gran ayuda para otros organismos, seríamos capaces de reconocer los cambios en proteínas, moléculas, células... y el efecto de la radiación electromagnética sobre los humanos. También depende a qué especie nos estamos refiriendo, por ejem...